EL PODER DE LA ORACIÓN 

“La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16).

             La biblia dice que la oración eficaz del justo puede mucho. Nuestras oraciones llevan a cabo muchas cosas.
             El justo” que logra mucho por medio de la oración es la persona que Dios ha perdonado. Dios le ve justa y escucha sus oraciones. El apóstol Santiago pone un ejemplo para ilustrar la gran verdad que está enseñando. Dice que Elías era un hombre como nosotros, “sujeto a pasiones semejantes a las nuestras”, es decir, un persona con temores, con altibajos y periodos de cansancio y desánimo. No obstante, oró fervientemente y no llovió durante tres años y medio. ¿Para qué? Para que Israel se diese cuenta de que se había alejando de Dios y para que le buscasen en arrepentimiento y volviesen a él. Dios les había dado un tiempo largo para reflexionar. Era para preguntar, “Señor, ¿qué pasa con nosotros? ¿Por qué no tenemos lo esencial para vivir?
 Al final de este tiempo, Elías oró y “el cielo dio lluvia y la tierra produjo fruto”. Alguno dirá: “¡Mira qué bien! Oro lo que sea, y Dios lo hace.” No es así de fácil. Elías oró porque Dios le dijo lo que iba a hacer. ¿Entonces no hace falta que oremos? Sí, hace falta. ¿Para qué tuvo que orar si Dios que iba a mandar la lluvia? Dios revela su voluntad y nosotros oramos según esta voluntad. Nuestra oración es: “Hágase tu voluntad”(Mat. 6:10). Dios ha decidido que va a trabajar con nosotros. Quiere que colaboremos en sus proyectos por medio de la oración y luego Él obra. ¡Es increíble! Dios busca nuestra participación en su obra. Nos quiere a su lado trabajando con Él.
 Volviendo a Elías, el relato bíblico dice: “Vino palabra de Jehová a Elías en el tercer años, diciendo: Vé, muéstrate a Acab, y yo haré llover sobre la faz de la tierra” (1 Reyes 18:1). Elías fue al rey incrédulo y le dijo que Dios iba a enviar la lluvia, para que él creyese, y luego se fue Elías a orar para que Dios mandara la lluvia. ¿Lo ves? Primero Dios habla a Elías. Elías habla con el rey. ¡Luego Elías ora y pide a Dios que haga lo que prometió hacer! “Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas” y oró (1 Reyes 18:42). Se humilló delante de Dios y se dirigió al Señor en un espíritu de temor y reverencia. Oró siete veces. Oró con fervor, con súplica, con insistencia y perseverancia y Dios envió la lluvia. No dejó de orar hasta no ver el resultado.   

 Hermana/o, no dejes de orar. Ora lo que sabes que Dios quiere hacer. Ora mucho. Y Él lo hará.

V2BibleBooks 2010 - carte du site - contact - photos