INSONDABLE MISERICORDIA

“Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, y le dijeron:… Constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones… Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos” (1 Samuel 8:4-7).

 Dios concede al pueblo lo que piden, que es una bofetada para Él, y a la vez pone las condiciones para que todavía puedan mantener la relación con Él a pesar de su pecado. ¡No rompe con ellos debido a su rechazo de Él como su Rey! Ellos han decidido que quieren ser como las naciones que les rodean. Todas tienen reyes. El rey era una persona visible que vivía en pompa y esplendor, el orgullo de su pueblo, un símbolo visible de la fuerza y riqueza de este pueblo. Israel tenía un Rey invisible. No podían impresionar a nadie con este Dios, o así pensaban. Por lo tanto, pedían un rey.

 Dios lo tomó como rechazo, pero lo sorprendente es que no los fulminó, sino que mantuvo su relación con ellos como su Dios y les dio una promesa: “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas he hecho por vosotros. Más si perseveréis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis” (1 Sam. 12:24, 25). Nosotros pensaríamos que lo que el pueblo tuviese que hacer, si quería mantener la relación con Dios, era arrepentirse de su pecado al pedir un rey, abandonar la idea, y volver a Dios como su Rey. Pero Dios se humilla y acepta el rechazo sin abandonar a este pueblo. Esto para nosotros es incomprensible.  Era evidente que la voluntad de Dios para Israel era que Él fuese su Rey. ¿Cómo puede relacionarse con ellos fuera de su voluntad? Solo si le temen y le sirven dentro de su nueva realidad. Dios todavía mantiene la puerta abierta para ellos, si cumplen con lo mínimo: que es reconocerle como su Dios y obedecerle como tal.

 Hay personas que se han extraviado tanto de la voluntad de Dios que no hay forma de que se puedan relacionar con Él dentro de ella. No pueden volver al pasado y deshacer lo que han hecho. Por ejemplo, si ya han abortado, no pueden ser los padres de este niño. Si ya han echado a un pastor y han puesto a otro, no pueden volver al primero. Si  se han divorciado y casado en segundas nupcias y si hay hijos de esta segunda relación, no pueden volver a la primera. Si han estado en la droga y ya tienen el sida; no pueden servir al Señor como si tuviesen salud. Han pecado. Han hecho lo malo. Y ahora es imposible volver atrás. ¿Esto significa que no pueden estar bien con Dios nunca más, porque ya no es posible estar en su perfecta voluntad? No.

 ¡La persona que se humilla para aceptar esta nueva realidad es Dios! Acepta a personas contaminadas por el pecado, pero arrepentidas. Les proporciona una oportunidad para que puedan relacionarse con Él dentro de su nueva realidad. Ahora en este camino en que se encuentran pueden temer a Dios y servirle de todo corazón, considerando cuán grandes cosas ha hecho por ellos al perdonar su pecado y aceptarles de nuevo. Así es la grandeza de nuestro Dios. Se relaciona con nosotros dentro de nuestra realidad presente. Su misericordia nos deja pasmados, sobrecogidos en adoración por la grandeza de su corazón.

V2BibleBooks 2010 - carte du site - contact - photos