LA INABILIDAD DE CONFIAR EN DIOS 

“¿Por qué escondes tu rostro y me cuentes como tu enemigo? (Job. 13:24). “Te has vuelto cruel para mí; con el poder de tu mano me persigues” (Job 30:21).

El mayor de los temores que uno puede tener es que Dios te puede hacer daño, que se puede convertir en tu enemigo y ponerse en contra de ti por motivos  incomprensibles. Serías indefensa contra los golpes de su ira. Esto fue el temor de Job, y más que temor, creía que era su caso. Pensaba que por un motivo que él no podía comprender, Dios se le había vuelto en contra. Todo le iba mal. Creía que era evidencia de la enemistad de Dios sin que él hubiese hecho nada para provocarlo. ¡Es para volverte loco! (Ver 29:1-5). Aun creyendo que Dios se le había vuelto en contra, Job rehusó renunciar su fe en Él. Encontró expresión con estas palabras sublimes: “Aún si Él me mata, todavía confiaré en Él” (13:15). No hay mayor fe que este.

 ¿Temes que Dios te va a hacer una mala jugada y no hay quien te defienda? Si Dios propusiese hacerte daño, no te podrías defender. ¿Qué sería de ti? La persona que no puede confiar en que Dios no le va a hacer daño, no tiene paz. Su desconfianza dará lugar a una serie de temores, pero el problema no está allí; tiene su raíz en no poder descansar en el amor de Dios, su poder, y su sabiduría en lo que permite en tu vida.  
 Dios no te va a probar como probó a Job, porque tú no tienes la fe de Job. Permitió que Satanás afligió a Job, esto sí, pero intervino cuando Job no pudo más, cuando la prueba había cumplido su finalidad, cuando había evidenciado, purificado y informado la fe de Job. Puso límite a lo que Satanás le pudo hacer, y la fe de Job, sí, llegaba hasta este límite. La prueba no era demasiado fuerte para su fe. Y Dios pondrá un límite equivalente en tus pruebas.
 El temor que Dios te puede hacer daño es una duda que viene de Satanás para atormentarte. Puede tener su origen en tu padre que tenía que haberte protegida, pero, en cambio, te hizo daño. Dios no traicionará tu confianza como hizo tu padre. Es incapaz de dañar a sus hijos. O puede tener su origen en una experiencia terrible que has pasado y piensas que Dios tiene que haber impedido que pasara. O puede tener su raíz en preguntas que no puedes responder acerca de porque Dios permite cosas terribles en el mundo. Has estudiado filosofías o leído libros y has hablado con amigos que te han hecho dudar. O puede ser que la raíz está en un pecado en tu vida que no quieres reiniciar que ha bloqueado tu visión de Dios y tu comprensión de su carácter.  
 La solución estriba en arreglar estas cosas que han ofuscado tu visión de Dios, de su amor, poder y bondad. Esto tendrás que tratar con él para buscar tu solución personal. El resultado será una profunda paz y descanso en un Padre en el cielo que te ama profundamente y vela por ti.   

V2BibleBooks 2010 - carte du site - contact - photos